Sobre salud mental y COVID-19: aprendizajes, reflexiones y sugerencias

“La paranoia y el miedo
no son, ni serán el modo,  
de esta saldremos juntos
poniendo codo con codo”

Jorge Drexler

Como ya todos sabemos, nos encontramos en medio de una crisis a nivel global. Cada uno de nosotros lo está viviendo de una forma distinta según sus circunstancias y situación personal, pero hay una serie de elementos que se pueden presentar en todos nosotros y de los que me gustaría hablaros por si pudiese servir a alguien.

En este momento existe una gran incertidumbre generalizada, no sabemos qué va a pasar, ni sabemos muy bien cómo comportarnos. Se trata de una situación nueva que conlleva una posible amenaza a la salud. Es por ello que nuestro cuerpo y mente reaccionan para protegernos y provocan una emoción asociada, el miedo, que está relacionado con el instinto de supervivencia. Es normal sentir miedo, tristeza, enfado o frustración y en ese sentido hay que dar espacio a las emociones y ver cómo traspasarlas. Lo que pasa, a veces, es que la mente continúa formando escenarios o situaciones que no están pasando como, por ejemplo, pensar que se van a vaciar los supermercados y no vamos a estar abastecidos. De esta manera, podemos sentirnos ansiosos o con un exceso de malestar, ya que nuestro cerebro responde a los pensamientos como si fueran la realidad. Esto explica también que tengamos conductas para protegernos intentando manejar cosas que escapan de nuestro control y que nos pueden hacer sentir peor. Siguiendo con el anterior ejemplo, una respuesta a ese miedo sería ir a comprar 10 paquetes de papel higiénico al supermercado.

El párrafo anterior presenta de forma resumida una explicación de por qué se pueden producir reacciones de miedo intenso con lo que estamos viviendo. Además, al ser un problema que afecta a toda la población, los sentimientos se pueden magnificar y podemos influirnos con más facilidad los unos a los otros. Esta influencia se puede dar tanto en negativo como en positivo. Por eso en este texto mi pretensión es dar unas pautas para inspirarnos y que podamos reforzarnos positivamente unos a otros.

Proceso individual y colectivo

Una de las consecuencias de esta pandemia es que se subraya que lo individual tiene un impacto en lo colectivo. Cada uno de nosotros solo podemos hacer lo que está en nuestra mano y cualquier cosa que aportemos hará que todos estemos mejor. En este sentido, mi sugerencia es que cambiemos el actuar y participar desde el miedo a que lo hagamos desde la confianza y desde la consciencia colectiva. Para ello es muy importante estar atentos a nuestros pensamientos, intentar realizar interpretaciones realistas y no favorecer el estado de alarma. Por otro lado, nos ayudará el sentirnos útiles y parte de la solución, propiciando el bienestar individual y colectivo.

Por otra parte, tenemos que tener en cuenta que nos encontramos en un proceso. No es algo que se vaya a resolver de un día para otro, ni hay una única solución. Por la sociedad en la que vivimos, podemos estar acostumbrados a que las cosas sean rápidas e inmediatas, pero en realidad la vida no funciona así. Nos movemos con ritmos, fases y ondas que conllevan un tiempo y requieren de múltiples factores. Por eso mismo, ahora es un buen momento para practicar la paciencia y la aceptación. Estas cualidades además nos van a servir para muchas más cosas en la vida, ya que las cosas que no se compran siempre requieren de un proceso.

La calma como factor de protección

Asimismo, me gustaría mencionar una parte del cuerpo fundamental: el sistema inmune. Como ya sabéis es el sistema que se encarga de defendernos de virus, bacterias e infecciones. En este momento es una parte clave. Pues resulta que éste se puede ver debilitado por un estrés mantenido. Es innegable que estamos en una situación estresante, ahora bien, aquí sí que podemos actuar para contrarrestar los efectos. Igual no está en nuestra mano que hagan una vacuna, cierren fronteras o hayamos pillado el virus pero sí intentar aumentar nuestro sistema de calma y que así nuestro cuerpo esté más fuerte y protegido. En esto me gustaría detenerme un momento. Como he comentado anteriormente, cuando estamos intentando controlar cosas que no están a nuestro alcance, nos podemos sentir peor, más estresados, con más miedo, enfado, etc. Todo esto puede pasar sin que nos demos cuenta, por eso es importante tomar consciencia de ello y enfocarnos en otros elementos en los que sí podemos actuar. Entrenar la calma, la serenidad o la tolerancia a la incertidumbre serían opciones a nuestro alcance y más amables con nosotros mismos.

Tiempo de aprendizajes, cambios y agradecimiento

No podemos olvidar que toda crisis conlleva aprendizajes y cambios. Es una época que implica reflexión y revisión de cosas que igual ya no nos funcionan y que podemos modificar. Observar los beneficios que nos puede traer, tanto a nivel personal como colectivo, es un ejercicio saludable. Por ejemplo: se está reduciendo la contaminación, tenemos la oportunidad de parar y revisar, se está dando espacio a la creatividad, a pesar de estar aislados hay más motivación por crear comunidad, hay muchas personas ofreciendo gratuitamente contenido o se están explorando nuevas posibilidades como el teletrabajo. También, podemos valorar lo que ya tenemos y valorar el trabajo de personas que permiten que estemos vivos y lo hacen lo mejor que pueden (personal de limpieza, sanitarios, personal de supermercado, agricultores, transportistas, periodistas, científicos, ingenieros, arquitectos…). Todos cumplimos una función y darnos cuenta y agradecerlo también nos ayuda a mejorar nuestra salud mental y reconfortarnos entre todos en esta época de crisis.

Algunas sugerencias prácticas 

En este punto me gustaría enumerar algunos elementos que recomiendo para cuidar nuestra salud mental en estos días:

  • Evitar la sobreinformación. Elegir un medio de comunicación fiable y no consultar más de 1 o 2 veces al día. No confiar en los mensajes recibidos sin un origen fiable.
  • Estar conectado con los seres queridos a través de la tecnología.
  • No estar hablando todo el día sobre el mismo tema.
  • Crear rutinas, incorporar ejercicios de respiración y movimiento.
  • Si se puede, utilizar el humor
  • Dejar que fluya la creatividad, probar a hacer cosas nuevas.
  • Leer, ver una película, hablar con amigos por videollamada, escuchar música, escribir…
  • Entrenar la mirada hacia lo positivo, la oportunidad, el beneficio.

Toda esta situación conlleva un reto. Ahora tenemos la oportunidad de practicar y mejorar cosas que nos pueden servir el resto de nuestra vida. No es fácil, a momentos es desagradable pero también tiene su parte de aprendizaje y evolución. El ser humano es capaz de adaptarse a casi todo. Es momento de poner a las personas en el centro, de cuidarnos a nosotros mismos y a los demás, de entrenar nuevos recursos y de conectar con la confianza y el amor. Todo esto pasará y saldremos fortalecidos. 

Como apunte final comentar que si hay alguien leyendo este texto y se encuentra muy sobrepasado por la situación, que no dude en pedir ayuda. Es normal que a veces no encontremos el camino para salir o que necesitemos un profesional para orientarnos. Os mando un abrazo.

Recursos

8 Comments for “Sobre salud mental y COVID-19: aprendizajes, reflexiones y sugerencias”

Joaquin

says:

Gran artículo!!! Ayuda muchísimo a entender nuestras sensaciones y a tener herramientas para superarlo y llevarlo lo mejor posible. Muchas gracias!!!!

Mariana

says:

Gracias por compartir esta refleccion y ayudarnos a poder con el miedo y la psicosis que se ha creado en torno a esto q esta sucediendo.
Muchas gracias y Bendiciones

Teresa

says:

Consejos muy útiles ! en estos momentos complicados que atravesamos todos toda ayuda es poca. Gracias 😊

Laura Icart

says:

¡Hola!

Tienes toda la razón, estamos viviendo tiempos para los que quizás no estábamos preparados y debemos cuidar nuestra salud para evitar volvernos locos con tanto que se dice sobre este tema del covid-19. La propagación del nuevo coronavirus nos ha llevado a un momento de incertidumbre, inquietud y miedo.

Una recomendación que podría darte es que pienses en las cosas que has superado y hazlo ahora también, puede parecer difícil pero esto te ayudara. Tambien manten tu mente ocupada, ¿Hay libros que haya querido leer, proyectos que haya comenzado o amigos a los que haya querido llamar? Programe eso para algún tiempo, y hágalo.

Saludos para todos!

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