Mindfulness

¿Las pequeñas cosas? ¿Los pequeños momentos? No son tan pequeños.

Jon Kabat-Zinn


En la actualidad, encontramos gran cantidad de información relacionada con el mindfulness, atención plena, meditación o yoga. En los últimos tiempos, los occidentales hemos ido incluyendo gradualmente técnicas utilizadas desde hace miles de años en la sociedad oriental. Esto ha influido en que cada vez se hagan más estudios científicos, que comprueban la eficacia de incluir estos hábitos en nuestra salud mental y física.

Se puede escribir mucho sobre este tema que me apasiona, pero en esta entrada me gustaría hacer una aproximación sencilla para poder entender el concepto de forma general.


¿Por qué nos puede ayudar?


Piensa en el día de hoy, ¿cuántas veces has estado concentrado/a en la actividad que llevabas a cabo? ¿Cuántas veces has sido consciente del lugar donde estabas, las personas que has visto o los sonidos, olores y sensaciones que sentías?

La mayoría de nosotros a lo largo del día tenemos nuestra mente anclada en preocupaciones del futuro o del pasado, a veces realizamos tareas como autómatas (comer, ducharnos, ir en transporte público…), no prestamos atención a nuestro cuerpo (únicamente cuando nos duele algo) o no apreciamos los elementos que nos rodean. Vivir en piloto automático puede influir en el aumento de estrés, la sensación de desconexión, la sobreidentificación con los pensamientos o la ansiedad.

Esta dinámica es consecuencia del ritmo frenético de nuestra sociedad unido con la función evolutiva de nuestro cerebro para protegernos. No es nuestra culpa llegar a ese punto, pero sí puede ser nuestra responsabilidad favorecer el aprendizaje de herramientas que puedan hacer un contrapeso en la balanza y nos ayuden a estar más conectados con lo que está pasando.


¿Cuál es la propuesta?


A través de diferentes ejercicios se intenta entrenar la mente con el objetivo de favorecer una actitud presente y sin juicio. Cualquier persona puede hacerlo. Se recomienda realizarlo de forma gradual y al principio contar con alguien con experiencia que sirva de guía y soporte en las dificultades. Es como ir al gimnasio de la mente, necesita práctica y constancia. Además, nos encontramos con multitud de técnicas diferentes, lo que facilita la adaptación de éstas a la persona y a sus circunstancias.

Como vemos, la atención plena propone estar presente en nosotros mismos y lo que nos envuelve. Algunas personas creen que esto consiste en poner la mente en blancoy dada la exigencia que eso supone (al ser algo imposible) rechazan probarlo o seguir intentándolo. Realmente, se asemeja más a cambiar el foco, a hacer visible esa parte de la foto que sale borrosa y aceptar la situación presente en su conjunto, sin darle toda la importancia solo a un único elemento, que en general suele ser el pensamiento. Se trata de ir tomando distancia y disminuyendo el juicio de me gusta o no, está bien o mal, es feo o bonito. Lo que implica a su vez un trabajo de aceptación.

También, personas muy activas pueden pensar eso no es para mí, soy incapaz de estar quieto/a. Justamente ahí está el reto y quizás es un aprendizaje que pueda servir para disminuir un poco el ritmo. No solo consiste en estar sentado, ¡hay muchas propuestas en movimiento!

Personalmente, considero que son estrategias muy poderosas frente a los tiempos que vivimos de sobreestimulación. En terapia me parece interesante incluirlas como un elemento más para observar qué pensamientos y emociones aparecen y poder, a partir de ahí, darles espacio y trabajarlos, además de para conectar con el momento presente y reducir estrés, ansiedad… Es un recurso que todos tenemos y podemos explorar viendo las modificaciones que se dan en nuestro día a día y como aumenta nuestro bienestar de una forma sencilla.


Un pequeño ejercicio…


Cierra los ojos, inhala contando hasta 4, retén 1 y exhala en 6 tiempos. Siente tus pies tocando el suelo, abre los ojos lentamente. Mira a tu alrededor, ¿dónde estás? ¿Cuál es tu postura? ¿Qué elementos o personas te rodean? ¿Hay algún olor, algún sonido? ¿Estás tocando algo, cuál es su textura? ¿Qué día es hoy? ¿Qué temperatura hace?. Intenta envolverte de todos los elementos que están presentes en este momento. Una vez termines, vuelve a respirar y relaja tu atención.

Cada persona tendrá una experiencia diferente, le aparecerán reflexiones, dudas o emociones. Si quieres comentar algo no dudes en hacerlo y si tienes ganas de profundizar en la atención plena o mindfulness, ¡estaré muy contenta de poder acompañarte!

Para finalizar os comparto este video que ofrece un resumen de los beneficios probados de la meditación:

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