Mente y cuerpo: Una visión integrativa

“La constitución humana siendo lo que es, corazón, cuerpo y cerebro mezclados, y no contenidos en compartimentos separados…”

«Una habitación propia» – Virginia Woolf


Cuando se tiene sintomatología física como dolor crónico, diabetes o problemas estomacales entre otros, es probable que nos encontremos afectación a nivel psicológico. Partamos de un ejemplo sencillo, cuando tenemos gripe podemos estar decaídos, desmotivados, irascibles, tristes, etc. Por lo que tiene todavía más sentido que si aparece una dolencia prolongada, severa o limitante, también exista un impacto en la salud psicoemocional. A su vez, estas consecuencias se convierten en causa aumentando la sintomatología física y así nos encontramos ante un círculo vicioso que reduce la calidad de vida de la persona.

Establecer una diferencia entre mente y cuerpo nos facilita su estudio y el avance científico en cada especialidad, lo cual nos permite el tratamiento de diferentes dolencias con mayor precisión. Pero esto no quiere decir que funcionen por separado y que lo que pase en el cerebro no tenga nada que ver con el pie. Por ello, existe también el enfoque integrativo y la perspectiva biopsicosocial que se basa en una visión completa de la persona, teniendo en cuenta la relación entre mente, cuerpo, emociones y circunstancias. Esta forma de trabajo tiene una visión multidisciplinar abarcando las distintas variables que componen al ser humano. Cada profesional tiene su área de conocimiento pero trabaja considerando la influencia de las demás.

En mi experiencia respecto a este tema, lo que he observado muchas veces es que se ignora la salud mental o si se hace referencia, es a nivel de diagnóstico sin ofrecer alternativas de terapia y los beneficios que puede tener ésta. Me parece un enfoque muy reducido que si, por ejemplo, una persona está diagnosticada de fibromialgia y va al médico, solamente se le ofrezca como tratamiento la medicación. ¿Qué pasa con las emociones, los pensamientos, la nutrición, el ejercicio o la situación social? Y así con cualquier motivo de consulta.

El cambio de paradigma propone pasar del enfoque clásico basado en la medicalización y la posición pasiva del consultante (“Voy al médico y él tiene la solución a mi problema con una pastilla”), a un proceso de aprendizaje activo que tenga en cuenta las diferentes necesidades de la persona y que conlleve una mayor responsabilidad de la propia salud. Ya que a priori, aunque puede parecer más costoso, los resultados se mantienen más a largo plazo. Ya se ha demostrado en varias ocasiones que destinar recursos a incluir la terapia psicológica en hospitales mejora el bienestar de las personas. Así que trabajar en tus pensamientos y emociones, ¡también te puede ayudar en tus problemas físicos!


Un pequeño ejercicio …

Imagina por un momento que estás en tu casa, en la cocina y abres el frigorífico. Coges un limón que te llama la atención por su color amarillo luminoso. Decides cortarlo por la mitad, lo observas detenidamente unos segundos y después lo exprimes lentamente en un vaso para beberlo.

¿Qué has sentido? ¿Has notado algún cambio en la boca, el sabor, la lengua? En muchas ocasiones el mero hecho de imaginar algo nos provoca cambios físicos como si tuviéramos el limón en nuestras manos. Este pequeño ejemplo nos puede hacer reflexionar sobre cómo lo que pensamos puede tener consecuencias en nuestro cuerpo.

A otro nivel, nos podemos encontrar pensando en algún suceso del pasado que nos provocó miedo y aunque ahora no esté sucediendo, al revivirlo, nuestro cuerpo reacciona con tensión, taquicardia o sudor. También al revés se da esta relación, por ejemplo, después de un esfuerzo físico prolongado como salir a correr tenemos pensamientos de satisfacción y sensaciones agradables. Hay muchos ejemplos sobre la relación cuerpo-mente ¿Se os ocurre alguno? ¡Me encantará leerlos!

A modo de conclusión, creo que un tratamiento integrativo permite mejores resultados ya que tiene en cuenta los diferentes aspectos que conforman a la persona y cómo se interrelacionan entre ellos. Ofreciendo una visión más real y equilibrada de la complejidad humana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *